Dualidad 

03.07.2019

Tú y yo somos duales, es decir, tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos.

Como usarlos depende muchas veces de nuestra intención, pero también de nuestra conciencia. Y es que muchas veces, por nuestra propia inconsciencia estamos actuando desde un punto de focalización errónea.

Voy a poner un simple ejemplo: imaginemos que yo en mi pasado he tenido una persona en la que confié ciegamente. En un momento determinado esa persona me engañó, y yo desde ese momento voy recomendando a todas las personas que no se deben fiar de otros.
Lógicamente lo hago con mi mejor intención, pero realmente estoy actuando desde mi parte más egoica. La mente reactiva egoica , es la que actúa a raíz del ego, por ejemplo cuando tratamos de hacernos la víctima o tenemos un comportamiento retorcido para lograr nuestro propósito, estamos siendo egocéntricos, por lo tanto nos estamos dejando llevar por la mente reactiva egoica.
Es en estos casos que mi miedo, mi dolor, mi consciencia debe ser eliminado y no tratar de imponer a otras personas mis puntos de observación. Quien actúa desde ese lugar está colocándose en el papel de "salvador". El Salvador hace por los otros más de lo que le corresponde y, a menudo, se obliga a sí mismo a hacerlo, aunque sienta que no quiere hacerlo. Prioriza las necesidades de los demás por encima de las suyas, porque no tiene conciencia de lo que quieren realmente. El Salvador actúa bajo el influjo de la culpa y por la necesidad de sentirse superior. Lo que consigue haciéndose cargo de los problemas de los demás es evitar sentir su propio sufrimiento: ojos que no ven, corazón que no siente.

Desde que comprendí esta realidad, dejé de intentar salvar a nadie que no sea yo mismo. Desde ahí puedo intentar dar mi mejor versión. Y es esa la que intento mostrar a los demás.