La psicoterapia de la compasión

10.04.2019

Este fin de semana pasado he estado en Holanda impartiendo un taller de técnicas de liberación emocional.

He tenido la suerte de estar acompañado por personas muy implicadas en su crecimiento personal. Aquellas, que después de explicarles lo que yo hago, sintieron que de verdad la única persona que les puede ayudar en salir de su dolor emocional es ella o él mism@.

Soy de los que les gusta acompañar a sus clientes desde la compasión, entendiendo que todos estamos en el mismo camino llamado vida. Y entendiendo que todos hemos pasado por eventos específicos que nos han causado más o menos impacto en nuestro cuerpo emocional. Desde la inteligencia emocional, me fijo en las emociones, con lo que me resulta fácil empatizar con toda persona que me solicita ayuda. Todos hemos tenido momentos en los que hemos sentido amor, pena, tristeza, rabia, dolor, ansiedad, neviosismo, miedo, etc. Y este es un punto importante, ya que al haber pasado por esas experiencias comprendo lo que otros sienten. Si le sumamos mi alto grado de sensibilidad, es lógico que en alguna sesión termine recordando lo mal que me encontré cuando pasé por algo similar a lo que mi cliente me cuenta.

Este fin de semana un hombre contó un caso que le había sucedido hacía 40 años, cuando estaba en clase de párbulos, donde por una equivocación a la hora de hacer un disfraz su hermana, fue el hazme reir de compañeros y padres en la obra de teatro. Todas las personas a las que se lo contaban se reían de ese evento, incluso él lo hacía, pero yo vi su sonrisa forzada y me puse en su lugar. Al comunicarle lo cruel que debió ser para él ese momento, comenzó a llorar. Comenzó a verbalizar que la verguenza que sintió en ese momento le había impedido relacionarse con normalidad en su trabajo, a la hora de autovalorarse, a la hora de hablar en público, o simplemente para poder expresar su opinión.

Después de desbloquearle esa emoción "congelada" en su cuerpo, comentó el gran alivio que sentía y sobre todo, como desde ese momento lo veí como en la lejanía, algo sin importancia.

Creo que la empatía y la compasión, son las características más importantes que cualquier terapeuta debe sembrar si desea hacer una labor adecuada, ya que lo que para unos es algo de risas, para otros puede ser un verdadero trauma.