Y tú ¿qué quieres ser de mayor?

20.01.2019

En ese momento permitimos que los niños dejen volar su imaginación, y que la pasión dirija su posible futuro.
Es curioso como la pasión es un sentimiento con tanto poder: poder para ver más allá de la realidad, poder para disfrutar, poder para sobrellevar duros percances como si fuese un juego.
Sin embargo, a veces, cuando vamos creciendo vamos perdiendo el entusiasmo y es cuando nuestra vida realmente da un giro drástico que nos lleva a una desconexión muy grande con la faceta de la vida que nos hace felices. Y no me refiero a que no maduremos. Lo que digo es que el acto de comenzar a trabajar y sobre todo la paternidad nos hace muchas veces olvidarnos de nosotr@s mism@s.
Muchos de mis clientes con el mero hecho de reconducirles en la idea de que tienen que ser un poco "egoístas", es decir, pensar que si yo no estoy a gusto en mi vida nunca podré dar mi mejor versión a los demás, son capaces de reconectarse. Pueden salir a pasear, a cenar con amigas, ir a Pilates, a correr, a nadar, ... ¡Lo que sea!. La cuestión es hacer algo que nos de placer, y nos conecte con la felicidad.
Y es que nadie nos dijo que no debemos auto inmolarnos por los que amamos. Debemos auto amarnos más y más para poder ofrecer nuestra mejora versión a todos y cada uno de esos seres.