Acabo de tener una sesión online con un hombre al que hace algo más de un mes tuvo la #bendición de ser diagnosticado con leucemia. Supongo que de entrada que yo ponga que es una bendición puede causar sock en muchas personas, pero es lo que este hombre me ha transmitido (no pongo su nombre por respeto y porque realmente creo que podríamos ser cualquiera de nosotros). La primera vez que le traté, me encontré a una persona con un estado anímico muy bajo, que casi daba por acabada su vida … el sock fue muy grande. Hoy, después de 3 sesiones, me he encontrado con un hombre que ha reconocido que el evento, que en un principio fue tomado como algo traumático, ha sido en realidad una bendición en su vida. Una bendición que le ha permitido sentir los lazos más poderosos del ser humano: los lazos afectivos. Una bendición que le ha permitido darse cuenta de como nuestra vida es vivida desde un aceleramiento absurdo. Una bendición que le ha permitido apreciar la existencia como algo más profundo que las rutinas en las que nuestra mente y sobre todo nuestra sociedad nos envuelve. Hoy estoy realmente feliz. Feliz de apreciar que no soy el único loco que encuentra y siente que a veces la vida nos hace grandes regalos. Regalos que vienen envueltos en papeles que aparentemente son «feos». Y es que los humanos juzgamos. Juzgamos desde nuestras mentes chiquititas, desde nuestra prespectiva dual, desde la sensación de que sabemos todo, … cuando en realidad, si nos abríesemos a ver que la vida es ya de por si un #regalo no tendríamos tantas quejas. Reconozco que mis palabras pueden sonar ilógicas para muchas personas. Muchas personas que están pasando momentos «difíciles» por la situación actual. Solo quiero poner un punto diferencial, ya que la mayor parte del mundo se fija en lo «negativo», y en lo que duele. Yo quiero explicar que por mi experiencia personal, y por la de mis pacientes, todo evento traumático pasa a verse como una bendición desde el momento en el que la lucha interna se acaba. La lucha interna provocada entre mis #miedos y mis #deseos. Solo la #aceptación de lo que vivimos puede abrirnos la puerta al abandono de la lucha interna. Mi agradecimiento personal a este hombre, y otras tantas personas que permiten que les acompañe en este proceso de cambio en su sentir interno dentro de sus vidas. Reconozco como mi principal bendición el poder ver esa transformación como un grandioso regalo, ya que no hay mayor regalo que acompañar a otro ser humano

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